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Capera, el sex-symbol polifacético

Antes de lanzarme con el Vol. 2 de las andanzas de Vallejo he decidido hacer un parón para ofreceros a otro personaje del que ya no se volverá a hablar más en este blog (aunque nunca digas nunca jamás) y el cual he decidido merecedor de un lugar privilegiado en esta página impía. Se trata de Capera, un tipo que tuve la ocasión de conocer cuando trabajaba, hace ya un tiempo, en una fábrica de cremalleras. Capera era ya un tipo bastante famoso en el pueblo y prácticamente todo el mundo, aunque no lo conociese de primera mano, lo había oído nombrar alguna vez. Yo era de esas personas que había oído nombrarlo y además lo conocía de vista, pero ignoraba en realidad su universo particular. Hasta el tiempo en que permanecí en aquella fábrica.

 

Empezaba mi segunda semana en el curro y coincidí en el mismo turno con Capera, éste hacía turno rotativo, mi puesto en la fábrica sólo me permitía hacer un único turno, por la mañana. Capera se dirigió hacia mí y me saludó estrechándome la mano, un gesto que muchos, teoricamente no-frikis, no tuvieron el valor de brindarme. De todas formas, yo en aquel momento no tenía ni idea, ni por asomo, del tipo de friki que tenía delante de mí, ya que lo poco que había oído de él era por parte de un amigo era que se aprovechaba de él para hacerle putadas.
Yo trabajaba con un chaval vamos a llamarlo J.L., y fue quien comenzó a darme pistas sobre la dimensionalidad del personaje de Capera. Entre otras muchas "perlas", me contó que era típico en él pasearse por toda la fábrica contando sus idas y venidas con las chicas de la empresa (y las que no eran de la empresa). Todas aquellas historias que me contaba eran fantasmadas (vamos a llamarlo así) tan poco creíbles y de tal envergadura que por un momento llegué a pensar que mi nuevo compañero me estaba tomando el pelo. Una de ellas era la de que el bueno de Capera se había acostado con dos chicas de la empresa a la vez, y había echado un polvo de más de una hora con cada una de ellas. Pero tales afirmaciones dejaron de extrañarme cuando, al fin, empecé a meterme de lleno en el universo Capera.


De esta guisa solía acudir al trabajo el bueno de Capera

Fue un día cualquiera, mientras yo hacía mi faena, que Capera se dirigió hacia mí -con los walkmans de cassete por ciertoen una época en que lo mínimo es tener un discman si no un mp3- a enseñarme una de sus canciones favoritas. Se trataba, ni más ni menos, que de una canción de los inefables Andy & Lucas. Me preguntó: "¿qué?, ¿te mola?". Tal era el entusiasmo que mostró Capera con la canción que fui incapaz de decirle la verdad, es decir, que no, y me limité a contestarle: "no está mal". Entonces, él añadió: "es que voy a presentarme a Operación Triunfo y quiero cantar ésta". Ahí fue cuando todo lo que mi compañero J.L. me había contado cobró sentido por sí solo, estaba ante un freak de primer nivel. En cuanto llegó J.L., que estaba ocupado en otros menesteres, empezó a cantarnos la canción con la que se iba a presentar al famoso reality show, al tiempo que nosotros nos ocupábamos de revisar la tela que salía de la máquina termofijadora. No se pueden imaginar el cuadro tan surrealista, allí estábamos, yo y mi colega, uno enfrente del otro para poder ocuparnos cada uno de una hilera de tela distinta y detrás de mi compañero, en frente de mí, Capera entonando a viva voz la canción: "por qué eres tan hermosa y a la vez tan difíciiiil!...", de Andy & Lucas, con una capacidad de afinación digna de un niño 5 años. "Tío, esto es una joya" pensé para mis adentros. Capera acabó por debatirse entre varios temas hasta que eligió el tema definitivo con el que se presentaría al casting de O.T., y para ello quiso contar con la opinión del resto de trabajadores de la nave a los que acudía para cantarles, con el consiguiente gesto de desprecio de éstos. Por eso, finalmente, se acostumbró a acudir a nosotros que, al menos en apariencia, parecíamos un público más respetuoso y nos lanzábamos, incluso, a darle algún consejillo que él escuchaba cual alumno preparado para el gran recital. Señores y señoras, se trataba ni más ni menos que de Operación Triunfo. Al fin, se decidió por una canción del gran (dicho con ironía) Chayanne titulada Y tú te vas. La candidatura a aspirante de O.T. de Capera estaba dando mucho que hablar.

El día había llegado y Capera, que había pedido día libre ya que le tocaba por convenio, acudió al casting. Aquel día ya no se hablaba de otra cosa, Capera solía ser la comidilla en la nave en la que trabajábamos, pero esta vez consiguió serlo de casi toda la fábrica, incluso de los jefes y gente ajena a la empresa. En el autobús tampoco se hablaba de otra cosa, el chófer le había pedido el día anterior que cantara delante de todos los ocupantes para que se rieran un rato de él, pero éste, con una leve sonrisa, se negó.
Al día siguiente Capera volvió. Y, como era propio en él, no tardó en poner al día a todos sus compañeros sobre sus peripecias durante el proceso de selección, por lo visto tan sólo dispuso de 3 míseros minutos para demostrar su valía. La mayoría aprovecharon para burlarse de él y recalcarle que no tenía madera suficiente para figurar entre los concursantes de Operación Triunfo, a lo que Capera se defendía alegando que el concurso estaba amañado; pero, ¿qué importa al fin y al cabo? Si Operación Triunfo no es más que un concurso para cantantes presuntuosos que en su vida van a saber qué significa la palabra "autenticidad". En cambio yo, que sí sé apreciar el arte cuando éste se manifiesta, le propuse a Capera lanzarlo desde una anterior página que tuve (y que ahora ha dado paso a esta otra) con un videoclip. Éste aceptó, creyó que podía ser una buena oportunidad para darse a conocer. "Ya estás en internet Capera", le dije, y éste, que no tenía la menor idea sobre de qué va esto de Internet (recordemos que se paseaba por la fábrica con un walkman de caset) me repondió: "Pero...¿se ve mucho?"
Aquí os dejo el videoclip íntegro con la canción Y tú te vas con la que Capera se convirtió en uno de los aspirantes a participar en la 4ª edición de Operación Triunfo.  

 


Dentro vídeo
El fondo es una furgoneta blanca aparcada y el vestuario el del curro ¿Alguien da más?

 

Hay muchas más historias sobre este peculiar personaje, muchas. Como el día en que iba corriendo de una punta a la otra de la nave con una bandeja prestada y dos vasos de plástico llenos de agua ensayando para un concurso de camareros que tenía lugar en las fiestas del pueblo, o cuando provocó una gran polémica en la fábrica con unas declaraciones donde afirmó que entre él y un amigo habían desvirgado a siete gitanas. Capera, además, destacaba por ser un personaje polifacético como pocos. En sus ratos libres arbitraba partidos de fútbol para alevines, era pirotécnico, percusionista, pescador, etc. Aunque él se definía como camarero profesional e insistía en que, en realidad, lo de trabajar en la fábrica era un simple hobby.

Después de unos meses dejé el trabajo y le perdí la pista a este crack. Todavía debe ir paseándose por la nave con los walkmans y contando alguna de sus batallitas a sus compañeros de trabajo que, ajenos al potencial de éste, continuarán mofándose de él y enviándolo a tomar vientos. Yo, desde luego, me lo pasé muy bien con él, uno deseaba que llegara la semana en que Capera volviera a hacer su aparición con alguna de sus historietas. Y sé que muchos de allí, aunque siempre lo desmentirán alegando una gran madurez y formalidad, también lo han deseado alguna vez.
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4 comentarios

Mr. Glasshead -

Actualice ya, Mr. Gailoy! :-)

Mr. Glasshead -

Ah vale, ahora he podido verlo! Todo un crack, sí señor :-) una voz aguda llena de matices, a lo McCartney.
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Gailoy -

Arreglado el problema del vídeo.

El vídeo del borracho de The Mamotretos es muy bueno. Y el 'avideo del...emm..." otro puntazo, con esos subtítulos...

Mr. Glasshead -

Curioso especimen este Capera... en mi pueblo hay algunos similares, con ese sentido de la vida tan auténtico, centrados en lo suyo y que no les importa la opinión de los demás. Y curiosamente, todos ellos dicen que han estado a punto de entrar en Gran Hermano, que se quedaron en la fase final (intrigante; ¿iba a dejar entrar el programa a cinco del mismo pueblo?).

Por cierto, en el vídeo, cuando intento abrirlo, sólo escucho lo que parece un breve "Hola" y a continuación se cierra. Aquel del borracho de la otra página era buenísimo.
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